Sobrarbe es mi vida, gente sencilla y parajes únicos. El lugar donde mis cenizas, dentro de muchos años espero, abonaran nuevos bosques y praderas.

20 abr. 2008

EL GUARDIÁN DE ORIENTE II

El sábado amaneció despejado. Despejado el cielo y despejados nosotros. Había ganas de catar las exquisiteces que había preparado Chus. Y eso que el inserso-mix nos había jodido el inicio noche, con ruidos, música y hormonas como en una fiesta de fin de curso!
El desayuno fue de traca, buffet y hasta las orejas de huevos, salchichas, bollos, café y fruta. [ironic mode ON] Rápidamente [ironic mode OFF] cargamos las bicis en los autos (Y mis llaves?????) y enfilamos carretera hacia Val d´Uxó, pueblo en las faldas de la sierra del Espadán, donde íbamos a pedalear. Es una zona terrosa y con aspecto árido, y sin embargo con mucha vegetación y monte bajo. Muchos desniveles, mucha roca y barranqueras encajonadas y escondidas. Terreno “aspro” (áspero) como decimos por aquí.
Aparcamos pegados a las carpas de la Copa de España de Descenso, con sus dobles pletinas, muelles, colores llamativos y música “rebelde” Los suben en camioneta hasta una especie de terraplén y se tiran a cuchillo para marcar el mejor tiempo en apenas 1 minuto. Lo único que tienen en común el Descenso con lo que hacemos nosotros son las birras al acabar. Disfrutar de la naturaleza, de la gente, aprender sobre plantas, animales, orografía, gozar de la libertad y las vistas. Eso es nuestro “enduro”. Bueno, eso y los senderos…
Bueno, que ya me ando por las ramas, a lo que íbamos, la ruta.
Comenzamos con 2km de perro asfalto para enganchar un rampón de pavés del bruto y un sendero que subía con fuerza desde el inicio, dejándome desde el inicio con las piernas ardiendo. Tras unos enlaces por medio de un campo y unas pistas que culebreaban entre almendros llegamos a la primera trialera del día. Corta, pedregosa (pero menos) y rápida, incrustada en una ladera que caía hacia un barranco y que terminaba en un pueblo de la sierra: Chóvar.
Tras refrescarnos en un abrevadero de aguas laxantes, pusimos la corta y trepamos un trecho considerable, con rampas duras, bonitas postales de un barranco y sus paredes, y un alcornocal precioso, según Chus de una gran calidad para el mercado del corcho. Suerte que el piso era bueno y se subía a la marcheta. Arriba del todo casi no hubo tiempo para las protecciones, y a enfilar un sendero “de verdad”, de los largos. Primero entre pinos y más adelante colgado sobre un barranco, estrecho y sin margen de error por la derecha. A mitad bajada se me rompió un cordón de la cámara de fotos y estuve al filo de pegarme un hostión del quince. Carol trató de coger un peralte con la mano en vez de las ruedas y tuvo que dejarnos después de la comida, con la palma dolorida y la mirada estreñida.
Comimos bajo un alcornoque brutal, el pic-nic que nos dieron en el hotel aderezado con unos chipirones y la bota de vino de Ricard (tomo nota).
Luego vino otra subida, que sirvió para bajar la comida a falta de un buen orujo. Pasamos cerca de la segunda residencia del Jipi, pero el tío ni se dignó a invitarnos a entrar, y eso que le apretamos con los alicates (la cadena ehhhhh)
La bajada combinaba curvas muy técnicas con tiradas largas de pedaleo entre exuberante vegetación. Entre las fotos de rigor, un llantazo y que no andaba fino, casi se debieron pegar una siesta esperando.
Nos refrescamos en una fuente, donde Toni nos invitó a gominolas, azúcar para la traca final: Una subida de escasos 3kms a un porcentaje brutal que se me hizo eterna, y que acababa con rampas de andar, para enlazar 2 trialeras preciosas (la segunda, la mejor del día, larga, variada, rápida…) que nos condujeron a los coches pasando por el lugar de ocio de la juventud de Val d´Uxó.
Allí nos esperaba Carol con Topo y señora, echamos unas birras en el bareto de los Descenders y vuelta al Hotel.
La cena fue copiosa copiosa, y la sobremesa en el bar la alegraron el patxarán casero de Carol, los lamines de Pepe y el crack Genís, el hijo mayor de Ricard que es encantador, un trasto en potencia, simpático, travieso y con carita de ángel.
Luego los más crápulas se fueron de farra (lo que quiere decir un trago y pa casa) y los demás al sobre, entre ellos yo, que necesitaba horas de sueño como el comer!!!

16 abr. 2008

EL GUARDIÁN DE ORIENTE

Antiguamente, los reyes que gobernaban amplios territorios delegaban el cuidado de sus dominios más alejados en las míticas figuras de los Guardianes. Los había de Occidente, del Sur o del Norte. Podríamos decir que Chus ostenta el cargo de Guardián de Oriente.
Tiene a su cuidado una cantidad de piedras suficiente para volver a edificar todos los muros y fortalezas que en su día hubo entre Málaga y Aquisgrán. No exagero si digo que la pedregosidad de los senderos que domina empequeñece el volumen que poseen los de Guara. Son diferentes piedras, pero nunca en tal cantidad. Y más putas que las gallinas.
Toda esta introducción sirve para presentar al organizador y la zona de la primera quedada masiva de la Vieja Tronca a la que acudo. Conocía ya, en mayor o menor medida a una buena cantidad de sufridos bikers de otras ocasiones, pero faltaba poner cara a muchos avatares del FOROMTB.COM de una vez por todas.
Llegaba yo en mi flagoneta a Benicassim desde Burjassot, tras un intenso día. Muchos kms, cervezas y patxaranes aderezados con una noche de insomnio me hacían cansado antes de empezar a ciclar.
Suerte que nos esperaba un hotel 4* del copón, a un nivel mucho mayor del que merecíamos la mayoría (exceptuando a cierto Maestro Chocolatero).
Se nos hizo tarde la comida, Chus y yo esperando a Toni y Oscar que venían de Pamplona y se habían emperrado en conocer la carretera que va hacia Alcañiz…
Hasta caían unas gotas, que unidas a unas aireras del quince no presagiaban buena tarde. Aunque la sangre no llegó al río (mar en este caso) y el tiempo se comportó excepto en la hora de anochecida….
La ruta fue por la sierra de Irta, encima de Peñíscola, y con tal vez las mejores vistas del fin de semana. Lo que fue lo mejor a mi entender, y sin discursión, los 2 senderos de subida que nos pegamos entre pecho y espalda, especialmente el clímax del segundo, en un vallón perdido y solitario mientras la oscuridad iba poco a poco absorbiéndolo todo a nuestro alrededor.
Y quien espere una crónica mayor de la ruta, que se joda, no habérsela perdido, hala!!!! :)
Llegamos al coche sobre las 21,30 de noche total, corriendo para el Hotel a entrar en el buffet por los pelos y los últimos (eso creíamos) y en ropa de guerra y to sudaos. Ni saludos ni hostias, al plato y a llenarlo de papeo, que cansa hacer las rutas en un tiempo récord (por lo lento)
Aún fueron entrando luego más bikers que llegaban de sus viajes entre las sonrisas y parabienes de las camareras…
Y así acabó el primer día, entre orujos y birras, entre risas y pullas, entre buena gente.