Sobrarbe es mi vida, gente sencilla y parajes únicos. El lugar donde mis cenizas, dentro de muchos años espero, abonaran nuevos bosques y praderas.

9 ene. 2013

Nabaín, Cicloalpinismo y un par de huevos!



Nabain desde Ascaso

Ha llegado el día en que atacar otra de las cumbres míticas de Sobrarbe. Otra  de esas montañas especiales por su situación, por sus vistas, por su historia… una montaña que incluso da nombre al Club de Montaña Nabaín de Boltaña, igual que la Peña Montañesa es el estandarte del Club Atlético Sobrarbe.
Desayunando en Mauro
Así que este 7 de Enero, aprovechando la festividad de Reyes, que nos ha regalado una inversión térmica salvaje (más frío en el fondo de los valles que a más altitud, en los montes) una caterva de bikers de la Zona Zero nos hemos reunido en Mauro (Boltaña, bar Aragonés) listos para hincarle el diente al susodicho monte.
Un viaje rápido hasta Ascaso, a las faldas de Nabaín, a 950m de altitud. Unos 850m de desnivel nos aguardan hasta la cima (1796m). Será algo antes de las 10 de la mañana que nos ponemos en marcha. No parece mucho desnivel, pero la dificultad del día estriba en que no se puede subir pedaleando. Hoy es día de cicloalpinismo
Buena caída!
En efecto, tras apenas 300mt de pista, enganchamos el sendero que sube a la cima, de manera impenitente y a toda pastilla: 4km aprox. de sendero en los que se ganan dichos 850m. Operación relámpago, si le dices a alguien que has hecho 8km de bici y has acabado trillado, igual se te ríe. Pero esto es otra cosa. Hike&bike que lo llaman por ahí, cicloalpinismo lo hemos apellidado aquí. Cargamos la bici al hombro y nos ponemos en marcha bajo un sol de justicia.
Y es que la que está cayendo es de aúpa, la canícula es matadora, y pese a que esperábamos calor, esto se sale de madre. Quién me mandaría ponerme el culotte largo? Lo voy a sufrir toda la jornada, suerte que llevaba una camiseta fina, así que chaqueta a la mochila y paso a paso.
Menudo paisaje
La ascensión podríamos dividirla en tres partes: primero viene la parte más empinada, el firme es una gigantesca y empinada losa por la que vamos subiendo engañando la pendiente a base de “eses”, sorteando las piedras y la escasa vegetación que crece en estas leneras. Terreno mineral por el que ganamos altura velozmente, y que nos deja en un tercio de la ascensión, momento en que hacemos una parada técnica para reagruparnos y disfrutar de las vistas que ya se abren desde aquí: el valle del Ara, el Cinca, la Peña Montañesa atravesada, y de fondo, tras el Portiello de las Valles, el nevado Pirineo (Cotiella, Suelza, Fuesa, Puntas Verdes…)
Jánovas, su congosto y el circo en el que se ubica Latre
La segunda parte de la ascensión es la más larga y trabada. En dejar atrás las leneras, el firme se hace terroso y lleno de piedras de toda raza y condición; algunas ancladas al terreno, otras sueltas, grandes o más grandes, el sustrato parece una pastilla de turrón del duro.  Y por todos lados crecen buixeras y abrizones, sobre todo lo primero. Tantas que a veces cuesta rrastrar la bici entre ellas, pues se cierran hacia el camino dejando apenas un palmo o dos de paso. Durante un rato la senda pasa junto a la cresta de la ladera, una caída inmensa que forma un circo de orientación suroeste al fondo del cual se encuentra el abandonado pueblo de Latre, y aún más abajo el congosto de Jánovas y la carretera que va a Fiscal. Las panorámicas desde aquí son fabulosas, el ambiente tan áspero y vertiginoso contrasta con las lomas boscosas de enfrente, sobre Jánovas.
Ernesto porteando, camino y río, todo es uno
Algún árbol aguanta sin reblar
La parte final de la ascensión, que encaramos tras otra parada es la más agradecida, pues la pendiente suaviza y nos hallamos en una zona más abierta de tasca erizada de abrizones, que nos conduce finalmente a la extraña cima de Nabain (1796m). Extraña porque nos encontramos en ella los restos de una ermita (Santa Marina), lugar de peregrinación de muchos pueblos, ahora abandonados, de la Solana. Los padres de un amigo de Salas Bajas, que vivieron en San Felices de Solana hasta la expropiación, me han hablado de estas romerías veraniegas, que aún recuerdan con mucho cariño.
Cima!!!
El techo de la ermita y varias paredes ya se ha caído casi completamente, y en una esquina que aún aguanta se encuentra un monumento a la estupidez humana: Y es que no tiene otro nombre el que pusiesen allí encima el cilindro geodésico de la cima con su base cuadrangular de cemento, en vez de hacerlo al lado de la ermita, por mucho que no estuviese en la mismísima cima. Joder, que la ermita lleva siglos allí, llegó primero y tiene preferencia!!!
Hay que tener poco talento
Aparte de esta construcción, la cima tiene otra sorpresa, que son sus vistas 365º. Si desde la subida había buenas panorámicas hacia el sur, este y noreste, ahora, sin nada que nos tape tenemos hilo directo con Añisclo, Ordesa, Treserols, Tres Marías… y más al fondo Tendeñera, Otal, Sueiro, Cancías y todo el valle del Ara, amén de la Solana más oriental, pues la cara oeste de Nabaín es una tapia dividida en fajas plegadas entre sí, totalmente vertical y que deja a nuestros pies los pueblos de Yeba, Puyuelo, San Martín… Terreno este que va de Yeba a las faldas de Nabaín, tan desconocido como abandonado y hermoso.
Pocas vistas como esta... la ganancia de la cima
Por si esto fuera poco, el comando Boltañes ha traído un hornillo, sartén, aceite, sal, pan y docena y media de huevos que nos vamos a apretar al sol de justicia que hace en la cima, sin camiseta y casi en ambiente veraniego. Tras el manjar que suponen los huevos fritos aquí arriba, y sestear un buen rato haciéndonos los remolones, toca bajar.
Cheff Oriol
Mmmmmmmmm!!!
Han sido 2h 15 aprox. de subida, contando las paradas (1h45 sin ellas aprox.), un buen tiempo para cargar 22-25kg a las costillas entre unas cosas y otras (bici, mochila, ropa), en cambio la bajada… esos 4km constituyen un acto de instantaneidad, casi un suceso de traslación súbita. Tal es así que sin darnos cuenta estoy ya a mitad descenso, parado sobre la cortada haciendo unas fotos, las únicas que tomaré de la bajada, porque no da para más!! La adrenalina no te deja parar, pese a que el dolor de piernas y brazos que viene de mantener la bici sobre la trazada, pese a los intentos de buixeras, piedras y aún más piedras para descabalgarnos (y que consiguen alguna que otra ocasión)
Hola Pirineo!!
Nos cruzamos con unos montañeros que ascienden y nos miran pasar asustados y sorprendidos como ante una cámara oculta: el ruido de las piedras que saltan a nuestro paso, el cancaneo de las bicis rebotando, partiendo arbustos o arrancándolos de cuajo, los frenos chirriando… un espectáculo poco común en semejante plaza.
Un quebrantahuesos que nos vigilaba
Esta subió sin bici
 La parte final del descenso es hipnótico, pues la lenera es anchísima y en vez de seguir los hitos que marcan la senda, cada uno baja por donde puede, sin apartar la mirada de las casas de Ascaso, que ya se ven a lo bajo, formando así una estampida de bikers que tan pronto aparecen por un escalón, tras una carrasca o por encima de una buixera, mientras las piedras que movemos aceleran pendiente abajo tratando de adelantarnos.
Comienza la bajada!
Habremos tardado 15min en bajar, 20 apenas, pero han sido contados décima a décima, son minutos que cubican como semanas enteras y es que mientras escribo esta página, todavía corren por mis venas.

PD: adjunto enlace al vídeo de la jornada, cortesía de Oriol Morgades, el cheffff
La única foto del descenso, pero valió la pena parar!!
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