Sobrarbe es mi vida, gente sencilla y parajes únicos. El lugar donde mis cenizas, dentro de muchos años espero, abonaran nuevos bosques y praderas.

12 feb. 2008

Ferrata viene de fé

El pasado domingo 10 de Febrero fué un día inolvidable.

Nos desplazamos hasta Oliana, en el Segre, cerca de Andorra para ascender la Regina de Peramola, la vía ferrata más bonita de España, http://www.deandarporcasa.com/ferratas/via-ferrata-regina y puede que de Europa. Casi 4 horas de pared, más de 300mts de desnivel ganado en la roca vertical.
Gracias a Pep y Carmina, que ya habían estado y nos hicieron de guías a Oriol, Ángel y a mí.

Para quien no lo conozca, una ferrata es una pared equipada con grapas de hierro a modo de escalones, clavijas, cadenas, puentes colgantes y una sirga de seguridad a la que ir anclado. Así los benjamines en la escalada, como yo, podemos sentirnos colgados en una pared enorme, sentir el vértigo, el viento y la magia de la piedra. Engancha, engancha y mucho, es la magia de hacer algo para lo que no fuimos concebidos.
Porque como me dijo Pep al empezar: "una vez metido en la pared, lo olvidas todo". El mundo se reduce a una coreografía hipnótica: mano, pié, mano, pié, mano, pié, mosquetón, mosquetón, mano, pié, mano, pié, mosquetón, mosquetón... Hueles la roca, sientes como poco a poco te introduces el la pared, formando parte de ella, la acaricias, saboreas cada movimiento vertical, cada temblor de piernas, cada mirada al vacío. Es tán hermoso...
Pasarelas colgadas a cien metros de altura, paredes extraplomadas con un patio increíble bajo tus pies, entre risas y fotos, entre miradas ansiosas y con el gusanillo que otorga el riesgo (esa sensación que otorga el estar colgado sólo de un trozo de aluminio, acto de fé, buffff), el esfuerzo, la recompensa...Porque la ferrata, como todo lo que perdura en la mente exige un esfuerzo, una concentración, una dedicación en cuerpo y alma a lo que se está haciendo. Igual que la BTT, igual que el montañismo, igual que el amor o la amistad.
Arriba, con la vista más espectacular, se echa de menos unos tramos más, pese al cansancio. Porque aquí también ocurre como en Ítaca, lo que importa es el camino, cómo lo andamos y con quién.
Pep:
Carmina:
Oriol:
Ángel:
Yo:
Pronto otra, ¿Quién se apunta?
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