Sobrarbe es mi vida, gente sencilla y parajes únicos. El lugar donde mis cenizas, dentro de muchos años espero, abonaran nuevos bosques y praderas.

8 oct. 2012

Como elefantes rosas en mallas de ballet

Ciclando el cerro cimero de Punta Roya, foto de Javito


Aprovechando que el tiempo todavía se mantiene estable, el jueves 4 de octubre le metimos mano a una vuelta planteada por Oriol, y a la que le tenía muchísimas ganas.
El recorrido, tal que así: salir del aparcadero que hay en la carretera que sube a Francia, a la altura del valle de Barrosa, subir por asfalto hasta la boca española del túnel de Bielsa y allí coger un sendero PR que pasa junto al chuzo de Pinarra y remonta el valle del mismo nombre hasta el Puerto Viejo de Bielsa. Desde allí, tomar una senda que crestea dirección oeste hacia la cima de Pico del Puerto Viejo, y encadenarlo con los cercanos picos de Barrosa y Punta Roya. Finalmente continuar por la cresta fronteriza de nuevo hacia el oeste, hasta el puerto de Barrosa, donde nos tiraremos por el lado español descendiendo por PR hasta el fondo del valle de Barrosa, y finalmente descender por dicho valle hasta su final, donde estarán los coches.
1500mt aprox. de desnivel acumulado, 1000mt de ellos para ser remontados bici al hombro.  La ruta fue un completo, sonoro y rotundo éxito, para convertirse en una clásica sin duda. Pero no adelantemos acontecimientos.
Primeros tramos pseudociclables de Pinarra
Tramo ciclable entre tasca
 A las 9 de la mañana nos juntamos en el aparcadero de Barrosa (1370m) Oriol y yo con nuestros tres compañeros de ruta: el naburro Javito, Adán de la Almunia y Raúl del País Vasco. El cambio de Adán empezó la ruta dando problemas y hubo que cambiarlo, lo que nos hizo no empezar hasta las 10h. De “calentamiento” nos comimos los 3-4km finales de A-138, hasta la boca del túnel de Bielsa. Hasta que no se pedalean no se da uno cuenta de lo que pican esos kms finales de puerto, menudas rampas!
Llegados al túnel toca cambiar el chip, quitarse ropa porque ya pega el sol y empezar el continuo cicla-desmonta-anda-monta-cicla… que es tan común en senderos de montaña no muy empinados: a ratos se puede pedalear, a costa de poner la patata a mil, y dejarte las patas tiesas para los restos. Así que mientras Oriol y sobre todo Javito suben sus buenos repechos montados, yo me dedico a portear la bici y sólo monto aquellos tramos que se ven claramente ciclables, olvidándome de pechugazos que sé por experiencia que pagaré luego.
Punta Roya y pico Barrosa vistos desde la subida
Javito porteando con Pinarra a los pies
Gran parte de la subida es por la cresta fronteriza
 En estas nos hemos internado ya en el valle de Pinarra, hermosa extensión de pastos que se haya escondida sobre el túnel. Llegamos a una pequeña borda de pastores que hay a cota 2000 junto al sendero donde hacemos el primer alto para un rápido bocado y cambio de impresiones. A partir de aquí el sendero “llanea” un rato y podemos ciclar con algo de soltura unos cientos de metros, ya con vista clara sobre el siguiente punto importante de la ruta: el Puerto Viejo de Bielsa (2378mt).
Dicho paso, al que llegaremos tras un buen rato de porteo salvando las zetas del camino a buena marcha, es tristemente famoso por ser la vía de escape que hubo de usar la gente de estos valles durante la Guerra Civil, en el episodio de la Bolsa de Bielsa. Cerca de 5000 personas hubieron de huir entre la nieve primaveral de 1938.
En el hacemos un alto junto a la garita de guardia para leer los paneles informativos y otear el sendero de bajada hacia La Gèla en Francia.
Llegando al Puerto Viejo de Bielsa
Cerca de la cima del Pico del Puerto Viejo
A partir de aquí no habrá ni un tramo ciclable hasta el Pico del Puerto Viejo, así que cargamos bien la bici al hombro o a la chepa, según gustos, y procedemos a continuar el avance impenitente hasta la cima, con las paradas indispensables para las fotos y cambiar la postura de la bici, que deja el hombro resentido (y más si tanto domingo como martes hube de utilizarlo).
Las vistas son fabulosas, tanto al lado francés (picos de La Gèla, Gerbats, Garlitz, Petit Blanc, Piau…) como al español (Pico de Barrosa, de la Espada, Fuesa y Suelza…), siempre con la herbosa olla de Pinarra y sus ibonets reluciendo a nuestros pies.
Desde la cima: Robiñera, La munia, Sierra Morena...
Lagos de Barroude y las murallas de Troumouse
Es la 1 y pico cuando coronamos el Pico del Puerto Viejo (2723mt), atalaya impresionante hacia La Munia, Sierra Morena y Robiñera, los lagos de Barroude y todo el resto del mundo que se despliega hasta donde alcanza la vista. Todavía nos damos el gustazo de pedalear los últimos metros de ladera hasta la cima. Extasiados por el lugar, tiramos fotos a todos lados antes de buscar un lugar al abrigo del viento para comernos el bocadillo mientras vemos subir desde el collado de Barrosa en nuestra dirección a una caterva de franceses que a no mucho tardar van a flipar en colores al vernos  :)
Pues eso, que nos vestimos con las protecciones, ponemos las burras en posición de descenso y nos tiramos por la técnica ruta que flanquea la cresta del pico hasta el collado que lo separa del Pico Barrosa (todavía moteado de blanco por la reciente nevada), donde nos cruzamos con los franceses que, efectivamente, nos hacen fotos como si viesen elefantes rosas en mallas de ballet.
Bajando del Pico del Puerto Viejo
Ciclando en el paraiso
Primeros pasos técnicos
Aquí no dudamos y en vez de ir directos al puerto de Barrosa preferimos encaramarnos (medio a pie, medio ciclando) a los dos picos que tenemos tan cerca: pico de Barrosa (2746mt) y Punta Roya (2772mt), lugar este último tan o más impresionante que la primera cima, pues vemos caer a pico sus paredes hasta Barrosa, enfrentadas con las que bajan de Liena vertiginosamente. Y por si esto fuera poco, la panorámica de La Munia coronada de nubes y las impresionantes murallas de Troumouse a ratos teñidas por el sol, nos cortan la respiración.
Oriol tras decorado de cartón-piedra
A raaaasss
Ciclando la llegada a la cima
 Ahora sí que todo es bajar, primero hacia el cerro fronterizo nuevamente, una inmensa loma en desmenuzada roca negruzca que le da un aspecto volcánico al lugar. Por ella se cicla derrapando en rápidas eses, tan divertidas como un parque de atracciones, tan especiales como un día de lluvia en el desierto.
Estamos ya en el puerto de Barrosa (2534mt) y ahora sí que cambia el asunto, pues nos vamos a comer una abrupta bajada hasta los 1750mt del fondo del valle. Bajada observada por los ciclópeos contrafuertes de La Munia y Sierra Morena, técnica y estrecha, con mucho patio y más piedras aún. Exigente físicamente pero con la suficiente continuidad para que poco a poco vaya fluyendo la bici, para coger la confianza justa que te hace salvar los pasos comprometidos con la velocidad necesaria (pues la lentitud entre tanta piedra es sinónimo de caída).
Descenso divertidísimo por la loma cuasi-volcánica
Ya hay patio...
Enlazando zetas cerradas con barranqueras, largas diagonales y escalones, perdemos altura con gran rapidez y en un verbo hemos llegado al cauce del río Barrosa, el fondo del valle. Pero no es el final, porque aún queda tajo: el sendero que discurre paralelo al río es un falso llano descendente en el que se amontonan las rocas y raíces, terreno trabado a más no poder que atacamos sin piedad, con todas las fuerzas y ganas que nos quedan, intentando no poner un solo pie a tierra (algo que no conseguimos, por otra parte :p ).
De llegada al coche aún tenemos un regalo sorpresa, y es que el arreglo de la antigua canalización de agua del Barrosa hacia Pineta ha obligado a crear una pista paralela a la misma, que seguimos con la esperanza de una recompensa que intuimos. Y así es, puesto que dicha canalización cruza el sendero que baja de las minas de Liena, y nos permite trazar las últimas y adrenalíticas curvas en el corazón del frondoso abetal que cubre la ladera.
Entrando en terreno de Colomán Trabado
Hay mejores panoramas para acunar una trialera?

Sólo queda ya felicitarnos por el éxito del día, con la consecución de una ruta que seguro se convertirá en una clásica del cicloalpinismo, brindando con jarras de cerveza en Parzán mientras nos citamos para futuras empresas.
No, no nos hemos equivocado de trazada. foto de Oriol
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