Sobrarbe es mi vida, gente sencilla y parajes únicos. El lugar donde mis cenizas, dentro de muchos años espero, abonaran nuevos bosques y praderas.

15 ene. 2008

Erasmicidio 2008

Llevaba tiempo esperando este fin de semana, de nuevo nos juntábamos los erasmus en Ainsa. Siempre es un placer poder ser el anfitrión de tan distinguida tropa. Una semana antes, con la nieve y el agua se fué al traste mi primera idea, una vía ferrata para el sábado. Ahora creo que casi fué mejor, porque el paseo por el Entremón y Samitier será un recuerdo imborrable. También caí en la cuenta que el viernes iba a coincidir con San Beturián, antigua fiesta grande de Ainsa que ahora se celebra menos, con una hoguera en la plaza donde aparecen unos pocos vecinos. Pero nosotros llegamos para animarla!
Poco a poco fué llegando la gente, las diferentes facciones aparecían por mi pueblecito: facción pirenaica del oeste, facció catalana, facción del barranqué, los adoptados por Zaragoza, y la facción central. La triunfadora de la quedada, Moskowa, empezó a recibir sus infinitas caricias al tiempo que soltaba sus amorosos mordiscos por doquier.
Como en toda lifara que se precie hubo bajas de última hora, a saber: Nacho, Lorenita, Rosalía, Cris...
Acudimos a la plaza armados con parrillas, bota de vino, carnes y budillos a embute y unas ganas inmensas de pasarlo bien. Aún así tuvimos que pedir refuerzos a Magu que nos prestó las parrillas de El Callizo. La carne llenó nuestras tripas y el vino corrió por nuestros carrillos, al tiempo que las anécdotas y risas iban sucediéndose. Cuando ya no quedó nada, decidimos tener una primera toma de contacto con el Abrevadero. Bueno, más que toma de contacto fué apretón, pues Blanca tuvo que echarnos ya pasadas las 3 de la madrugada.
Los gallos aún no habían cantado cuando nos encaminábamos para...esto...ejem...eran pasado el mediodía cuando, con la incorporación del vecino Luisito, emprendíamos hacia el Entremón. Dicho Entremón es un estrecho, entre montes como su nombre indica, que separa el pantano de El Grado de su homólogo superior, Mediano. A media ladera discurre un sendero, a veces por bosquecito, otras excavado a pico en la roca que nos lleva desde la carretera de Palo hasta la misma presa de Mediano. Aún con poco agua impresiona, es un rincón injustamente olvidado por los vecinos de Sobrarbe. Y era un crímen que yo aún no hubiese estado en él.





De vuelta a los autos enfilamos hacia Samitier, punto de partida de la segunda excursión, enlazada con la primera, pues subimos andando a una ermita restaurada y un castillo en ruinas que dominan el Entremón desde su inexpugnable situación, en el punto más alto del cerro, pegados al acantilado que cae a pico más de 300metros hasta el Cinca. Allí comimos al dicho de "maricón el último" mientras los buitres aguardaban que alguno nos despeñásemos.




De vuelta a casa, una ducha y unas birras y prestos hacia Fes a cenar, de donde salimos bien fartos (todos menos Fran que extrañamente le sirvieron una exigua cantidad de carne)
Por fin comenzamos la lifara nocturna, un recorrido por los bares de Ainsa (tampoco hay tantos) catando caldos y potingues de toda condición, y en los que nos dió tiempo a Boné y a mí de ganar el mundial de furgolín (o perdimos???) Del Abrevadero pasamos al PK2 y de allí al Lances, donde ya salvo recuerdos de vasos de chupito todo se emborrona. Las fotos demostrarán luego prácticas homosexuales entre Boné y un servidor.
El día siguente, pese al sol de justicia, amaneció de resaca, comimos con poca gana y como un goteo los erasmus fueron marchando a sus olivos de mochuelo con la esperanza en sus corazones de repetir el año siguiente (si yo les invito que está por ver...)
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