Sobrarbe es mi vida, gente sencilla y parajes únicos. El lugar donde mis cenizas, dentro de muchos años espero, abonaran nuevos bosques y praderas.

18 ene. 2008

KROKE

Por favor, tu. Sí, tu. Si te gusta la música no dejes de leer esto.

Conocéis un grupo de música que sea capaz de transmitiros TODO lo que quieren, seas ingles, español, ortodoxo, budista, católico, analfabeto, licenciado, rico, pobre, sensible, insensible...??
Y si ese grupo apenas canta, no usa guitarras y sí viola, no tienen batería y sí percusión, usan acordeón en vez de teclados y contrabajo en vez de....si, en vez de bajo.
Seguro que pensáis que es otra de mis ralladas, no?
Se llaman Kroke, son polacos, judíos y de Cracovia. Cuentan que un directo no se olvida, y que dos te hacen drogodependiente de ellos. Al menos eso dicen mis amigos David y Héctor, yo no tengo la suerte de haberlos visto actuar...todavía.
Escuchas una canción y te recuerda a las montañas, miras el título y se llama... "mountains"
Otra te infunde esperanza, y claro, se llama "hope". Así sucede con "sun", "light in the darkness" o "childhood" por daros unos ejemplos de mi disco favorito: 10 pieces to save the world.

Dejaros abrazar en su música, cerrado los ojos y notad como sus melodías imposibles entran en vuestro subconsciente, haciendo fácil lo difícil, creando estrofas de la nada, moviendo vuestras tripas al ritmo que ellos quieren.
Fué una bendición para el mundo que sus familias se salvasen del holocausto. Imaginad todos los que no pudieron...

Esta canción puede ser un buen comienzo para conocerlos:


No busquéis en Wikipedia sobre ellos, si buscáis otra definición acudid directos a su web:
http://www.kroke.krakow.pl/

O leeros el siguiente comentario de Ramon Trecet:

Sobre Kroke
Es demoledor, en esta época de música de plástico, músicos huecos y periodistas que se quedan cerca de cajeros automáticos porque han visto que hay una cámara, KROKE sale al escenario en cualquier parte de Europa y ofrece una sublime mezcla de creatividad, arte, artesanía y carisma escénico. Es tan demoledor que cuando empiezan a tocar te ves aplastado contra la pared como si fueses un sello y ahí permaneces dos horas, sello aplastado contra la pared de nuestras limitaciones a la hora de asimilar el caudal de creatividad. Y te dices “no es posible”, mientras sientes que esta siendo. Y te vuelves a decir “ya no quedaba de esto”, mientras los polacos despliegan ante ti el cóctel que los hace grandes, creativos, sencillos como E=Mc2, mientras Stanley, que eres tu, encuentra al perdido Livingston, que es la música.
La gran reserva de creatividad europea se ha desplazado hacia el este, Hungría, Polonia, Macedonia, Rumania, Grecia, Turquía. Un violinista, para ser bueno, tiene que competir con 20.000 otros violinistas. No han perdido el fundamental concepto de que sin tocar como virtuosos lo demás no es posible. Y sobre esa plataforma elaboran todo lo demás. Cuando ese virtuosismo se pone al servicio de una energía creativa exuberante, surgen grupos como Kroke. Ritmos que son pulsaciones, guiños a una cierta manera de entender la improvisación, líneas melódicas que harían llorar de emoción a Goya y a Beethoven, por poner ejemplos de genio malhumorado… Pero conquistado. Utilizando con economía ejemplar la tecnología mas avanzada, estos cuatro músicos de Cracovia ocupan el escenario como si fuesen doce o catorce. Si explotan rítmicamente, te darás cuenta cuando empiecen a dolerte las manos (“¿Estaba aplaudiendo?”) y si deciden “cantar”, recordarás el estremecimiento que te producía escuchar los vinilos de Pink Floyd de tu hermano mayor. Seria muy increíble lo que estoy contando… Si no fuese porque aun hay más. Kroke es un grupo en el que hay un músico que escapa a cualquier calificativo. Habrá que inventarse nuevos adjetivos para hablar de Tomasz Kukurba. Tiene firmado un pacto con los dioses. Cuando empieza a tocar, su cuerpo parece una marioneta de guiñol, agitado por una posesión que obligatoriamente le hace moverse espásticamente. Parece decirte “fijaos como me esta destrozando la música y que entero acabo”. Kukurba es un rayo láser que inmediatamente toma posesión del escenario y establece contacto con tu yo mas intimo. Te puede “matar” de diez formas distintas, depende de la noche, porque claro, hay que decirlo sencillamente, sin levantar la voz, sin alterarse mucho. Nunca repiten el mismo concierto. Nunca.
Yo les he visto ocho veces y cada uno era el primero. Y el siguiente, el primero. Que disfrutéis, pero ya os anticipo que vais a tener un problema: Vais a empezar a buscar como locos donde les podéis ver otra vez.
Ramón Trecet. Octubre de 2005
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