Sobrarbe es mi vida, gente sencilla y parajes únicos. El lugar donde mis cenizas, dentro de muchos años espero, abonaran nuevos bosques y praderas.

24 may. 2008

Cocido de garbancillo



Este pasado jueves Pepe y Adán nos prepararon una "maraton de los barrancos" alternativa, y nosotros, despistados conejillos de indias acostumbrados al verdor y el frescor del Pirineo, acabamos con la lengua como una lija por la sierra de Armantes.
Senderos y barrancos a punta pala, calor, calambres, 50 kilometrazos y mil y pico metros de desnivel acumulado.

Nos juntamos en Calatayud 11 destalentados, léase Óscar, Peio y Javito por parte del comando Naburro. Xavi desde Lérida y Tonino, Juanillo, Oriol, Angelón y yo desde el Reyno de Sobrarbe. Junto con Pepe y Adán disfrutamos como crios de los toboganes de Armantes, los campos de trigo contrastando con la tierra rojiza, los "Castillos" que forma la erosión, y decenas de rincones sorprendentes. Nada que envidiar al Arch Canyon de Utah, ni a los desiertos de Arizona, y todo sin salir de Aragón. Las fotos hablan por sí solas.
Resulta extraño que un patrimonio tan soberbio pase desapercibido, mientras que en otros lugares ponen en relieve "atracciones" que no son dignas ni de figurar en la misma comparativa.

No se si me entristece o me alivia que un lugar así pase tan desapercibido.


Armantes ha sido una sorpresa, como también lo fué el jamón y queso, la ducha en el Pepe´s Gym y el poder descubrir una nueva conserva que añadir al extenso catálogo de productos delicatessen de mi tienda :)
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